Once Caldas olvidó a su técnico campeón de Copa Libertadores: Luis Fernando Montoya

El ‘profe’ Montoya fue claro al expresar lo que siente por los directivos del cuadro ‘Blanco Blanco’ y lo que pasa con los jugadores a final de año.

Luis Fernando Montoya. Antes y después del atentado . Foto: Internet

Once Caldas y el fútbol colombiano nunca podrán olvidar la gesta que sembró el ‘profe’ Luis Fernando Montoya a nivel continental.

Y es que, para recordar, solo hace falta echar la memoria unos años atrás: cuando el Once Caldas logró conquistar la Copa Libertadores 2004 frente a grandes rivales que dejó en el camino.

Pese a ese sabor dulce de la conquista, las cosas no serían iguales para el cerebro detrás de todo: el profe Luis Fernando Montoya quien, meses después de este logro, sufrió un atentado que lo dejaría cuadriplejico. 

Apenas meses más tarde, se desvinculó laboralmente con el equipo y desde ese momento le prometieron un partido homenaje que jamás se llevó a cabo, lo contrataron como consultor y no le pagaron un peso. 

Así, en un diálogo ameno con el Diario La Patria, el entrenador campeón de Libertadores se mostró sincero y contó lo que pasaba al respecto:

«Mi relación con el Once Caldas es ninguna. No volví hablar con ellos desde hace dos años, alguien estaba enfermo, me dijeron que lo llamara para darle un poco de ánimo, lo hice y no más. Lo último del dinero y del partido que se me debe, que esa plata la podían cobrar los hijos de los hijos de mi hijo. Con eso me dijeron mucho y por eso no volví hablar con esa gente. Con ese tipo de personas no se puede hablar porque no son humillantes, sino personas que creen que el dinero lo es todo en la vida y el dinero no lo es todo en la vida», aseguró el «Profe».

Incluso, se atrevió a añadir que no volvería al club: «Me han hecho la pregunta: profe, si usted algún día se recupera volvería al Once Caldas. Y yo les digo, ahí mismo, pero nunca, nunca con los directivos de hoy en día. Soy abierto y sincero. Me gusta el directivo que va de frente, que es sincero, que es honesto, que quiere y ama a su ciudad y le da alegría al aficionado».

Por otro lado, hizo una gran reflexión sobre lo que acontece con los directivos del equipo, la cual también podría pensarse al interior de otros equipos del país:

«Lo que ha pasa es que los directivos actuales, por el afán de vender y beneficiarse, lo digo como lo siento, no les interesa el rendimiento del equipo. Simplemente el objetivo terminando diciembre es vender uno o dos jugadores». El fútbol como negocio y no como espectáculo. 

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